jueves, 16 de septiembre de 2010

La flor nace...

La flor no nace
para ser hermosa.
Nace para ser flor.

Su belleza requiere
de que quien la mire
tenga la capacidad
para descubrirla.

Pueden pasar a su lado
cientos, miles,
Algunos ni siquiera se
percatarán de su existencia.
Otros no encontrarán
en ella nada singular
que la haga resaltar
del paisaje que la contiene.
Habrá quienes pensarán
solo es una flor más.

Aún tal vez aparezcan
los que le dedicarán
un par de miradas
atraídos por sus colores
y seguirán su camino.

Pero en algún momento
aparecerá quien
no la considere una flor más,
tenga todo el tiempo necesario
para deleitarse observándola
en cada milímetro,
descubra nuevas sensaciones al
acariciar suavemente sus pétalos,
y no siga de largo, sino que decida
que es una flor demasiado hermosa
para no conservarla.

Así con profundo cuidado y amor,
cavará en torno de su raíz
y poniendo todo su cariño y atención
la llevará a su propio jardín
donde en cada momento
pueda tenerla cerca para quererla,
apreciarla, dejarse cautivar
por ella... para amarla.

Sin embargo nadie le pidió
que cambie su color,
su forma, su aroma.
Ella nació flor.

Así también tu vida
puede ser como esa flor.
Tal vez pasen cientos
o miles a tu lado
sin percatarse de tus valores,
de tus sentimientos,
de tu propia existencia.

Hasta que alguien
con la capacidad
interior necesaria
te descubrirá
en medio del mundo.
Y posará en ti sus ojos.
Y te hará parte de su mundo.
Sin que para ello debas cambiar
o mostrarte en forma distinta.

Alégrate de haber nacido flor y
espera la llegada de ese gran día!

domingo, 14 de marzo de 2010

No volvere a ser joven

QUE LA VIDA IBA EN SERIO.. JAJA HOY SE ME OCURRIO PASAR POR ESTE MI BLOG... Y UN DIA ANTES DE MI CUMPLE NO SABIA QUE PONER ESCOGI ESTO...

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.